Este procedimiento terapéutico es de ejecución aparentemente sencilla, pues consiste en la introducción de agujas metálicas o en la estimulación por calor de ciertos puntos de la piel (Moxa).
Los puntos que se estimulan son los puntos Chinos, situados en lugares precisos y determinados. Al ver una lámina de acupuntura, los puntos están unidos entre si mediante líneas: son los meridianos o canales. Según los chinos, son vasos conductores de un fluido que se denomina Chi y que nosotros traducimos por Energía. Los puntos son, pues, como “nudos” situados a lo largo de conductos por donde circula la Energía.
Esta energía, responsable de la vida y de la salud del organismo, no es un fluido homogéneo. Esta compuesta por dos fuerzas iguales y opuestas (Yin-Yang) mezcladas en exactas proporciones, pero variables según el meridiano o canal de energía. Si esa proporción se altera, es la enfermedad. La salud es el equilibrio energético; la enfermedad el desequilibrio.
Tratamientos para el Stress, Depresión, Angustia, Ansiedad, Dolores en general tanto recientes como antiguos, Tendinitis, Distensiones, Gripe, Lumbalgias, Ciática, Esguinces, Artrosis, Artritis, Bajar de Peso, Bronquitis, Asma, Cefalea, Migraña, Gastritis, Hemorroides, Hipertensión, Impotencia, Incontinencia Urinaria, Insomnio, Irritabilidad, Melancolía, Psoriasis, Reumatismo, Torticolis, Varices, Vértigos, etc...
Una sesión de acupuntura consiste en la introducción de agujas (que resultan indoloras), manipulación de las mismas para obtener la sensación acupuntural, dejarlas insertadas alrededor de 15 minutos, volver a manipularlas y después de pasados otros 15 o 20 minutos retirarlas.
Acupuntura Estética
La medicina tradicional china también utiliza la acupuntura con fines estéticos, para eliminar la celulitis, perder peso o acabar con las arrugas del rostro. Ya no es necesario someterse a la cirugía plástica para hacer frente a esas inevitables señales del paso del tiempo. Además, aunque hoy por hoy todavía quedan algunos incrédulos, la acupuntura es prácticamente indolora.
Adiós a las arrugas
Para la cultura oriental, las arrugas, al igual que todas las enfermedades y desequilibrios del organismo, se pueden combatir activando el flujo de la energía vital. Para hacerlo la acupuntura sigue los siguientes pasos.
Mediante la aplicación de las agujas libera un tranquilizante natural del organismo llamado endorfina. De esta manera se consigue relajar la expresión del rostro. Activa la circulación sanguínea oxigenando más el cuerpo. Las agujas estimulan directamente la región donde son colocadas, tonificando así los músculos del rostro.
Algunas técnicas de acupuntura, utilizan estímulos eléctricos en las zonas que interesan tratar. Para ello colocan agujas muy finas alrededor de los ojos, en la nariz, en los labios y en la frente y después aplican el estímulo.
Según los expertos, el paciente debería someterse al tratamiento una vez como mínimo a la semana, hasta realizarse 20 ó 30 sesiones, según el estado de la piel. Los resultados comienzan a apreciarse a partir de la sexta o séptima sesión.